Vale, no soy un experto en Javascript, valga decirlo en primer lugar antes de decir cualquier otra cosa. Ni siquiera soy programador, analista de sistemas, ingeniero informático, o cualquiera de estas profesiones para las cuales programar es pan diario. Confieso además que me costó más de 20 años de aprendizaje fragmentado de manera autodidacta comprender lo poco que ahora comprendo, pero gracias a Dios hoy me siento con la humilde y relativa seguridad de poder afirmar que conozco el lenguaje, para poder integrarlo en mis diseños.
Admito además que soy consciente de haber apenas arañado la superficie del lenguaje y que mi esfuerzo tiene por delante además el reto de ir más allá, en las direcciones de este mundo digital que es necesario recorrer. Comprender JavaScript y dejar de lado AJAX, Jquery, Node.js, y otras implementaciónes como éstas sería como seguir avanzando en el lenguaje materno solo con la cartilla del ABC de la escuela. Soy consciente de todo ello.
Entonces, de dónde sacó las agallas para escribir de algo que apenas conozco todavía superficialmente? Pues, de la misma necesidad y ganas de aprender. Que combinado con la necesidad y ganas de enseñar y compartir, se da la mano. No en vano siempre he afirmado que la mejor forma de aprendizaje es la misma enseñanza, quien intenta arrojar luz sobre un tema debe dar el 110% en su esfuerzo por comprender el mismo. De aquí que iniciar este blog sea para mí un método y una herramienta. Y quizás para quien lee mis artículos y los encuentre útiles sea lo mismo. Soy consciente al mismo tiempo de que hay quien sabe más, y hay quien sabe menos que yo. Tomando esto, comienzo.
Hace años, cuando en una de estas me esforzaba por comprender los rudimentos de la programación me dio por buscar consejos y me encontré con uno que guardé en mi corazón hasta ahora. Parafraseando quizás un poco lo que decía textualmente lo citaré así: “cuándo te esfuerces por aprender un lenguaje, aprende también sobre su cultura”. Hermoso consejo.
La mayor parte de los lenguajes de programación tienen una buena cantidad de años a su espalda, y a lo largo de toda su carrera ellos mismos han ido evolucionando, no solo en la sintaxis, sus funciones y métodos, sino hasta en la cultura de sus “escribanos”. Por otro lado la cantidad enorme de librerías que se han ido acumulando para cada una es verdaderamente sorprendente. Además surgen también los “dialectos” de un lenguaje, que sin ser declaradamente explícitos en sus nombres tienen en realidad sus raíces muy metidas en un lenguaje concreto. Por otro lado, librerías que por su utilidad se hacen imprescindibles para su implementación.
JavaScript no escapa de nada de esto, y es un mar donde podrías nadar por décadas sin haber culminado de recorrer sus playas de todas clases. Sirva pues la función de este blog para poder nadar en las olas de mi aprendizaje y de la cultura JS, que sin duda es bastante.
Por qué Mago de JavavaScript? Pues, porque soy autodidacta, y me voy abriendo camino con mis propios métodos a través de un lenguaje que se le resiste a muchos como un secreto arcano. Los programadores, al igual que un mago van creando una realidad a punta de palabras, números, y no sin el esfuerzo de entender un término, y de meter la nariz en docenas de libros. Así me veo, tanto en programación cómo en otros lugares.
Compartiré aquí mis ejercicios, mis descubrimientos, mis libros, mis reflexiones, mis consejos, mis recomendaciones, mis recompensas, y cómo no, también mis equivocaciones. Por lo que espero poder ir conociendo además a otros “escribas” de este mundo de la programación, y particularmente de JS de todos los niveles. Tal vez encuentres que mis artículos no tienen una gran profundidad técnica… bueno, no es tampoco mi intención. Si ves que tiene un enfoque muy personal es porque ese es mi enfoque.
Este blog, Mago de JavavaScript, es mi cuaderno. Un cuaderno abierto.
Poder devolver a éste mar que es JavaScript mi aportación de granito de arena… y quién sabe, ahorrarle camino a alguien.
Bienvenidos a todos.
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